Yo tenia 6 años y estaba en casa de mi abuela donde habría una despedida de soltera, llegaron muchas tías y primas a cocinar y adornar, ellas si sabían pasarla bien. No había agua, y mi abuela me pidió poner una olla gigante bajo el grifo donde caía agua a gotas y después subir una botella grande de alcohol a su recámara. Entrar a su recámara era un sueño, se sumergían tus pasos en una alfombra acolchonada suave y rosa, su cama estaba rodeada por cortinas sedosas rosas y había preciosos detalles por todas partes. Deje la botella en el tocador y no se que me provoco prender un cerillo y vaciar la botella sobre el. Después de eso, todo paso muy rápido, todo se prendió en segundos, estaba atrapada en el fuego y mi cuerpo estaba en llamas, perdí la voz, no podía sacar ningún sonido por mi garganta. sabia que tenia que lograr salir y como pude me deslice hasta la puerta, baje unas escaleras que me llevaban al baño y quise tomar un vaso para llenarlo de agua y apagarme...El dolor del plástico fundiéndose en mi mano me hizo brincar hacia atrás y tocar el mosaico helado del baño, ahí caí. Mi hermano vio las llamas que me envolvían y gritó... Malú se está quemando!, en un segundo tenía a mi mamá y a mi abuela frente a mi, mi mamá tomo lo que quedaba de mi vestido y al tratar de quitármelo se fue parte de mi piel en el y alguien más gritó... No, solo apáguenla con esto, sentía los almohadazos sobre mi. Después de eso todo fue muy confuso. escuchaba muchos gritos, sirenas y caí en un profundo sueño. Mi tío no dejo que me llevaran, el pidió que acondicionaran su habitación y que el se encargaría de curarme. Tengo pocos recuerdos de lo que paso después de eso, tenia solo una tele, nada reflejante y todo eran sábanas blancas, nadie podía entrar a verme y por casi un año me quitaron la piel que se hacía costra tallaban me ponían un líquido rojo y así una y otra vez para provocar que mi piel se regenerara. Mi mamá no dormía en las noches sosteniendo mis dedos separando mis brazos acomodando mi cuello, todo para que no se pegaran por la piel viva.
Un día, me preguntaron si una tía podía entrar a verme, me traía una gelatina preciosa de una mamá dálmata y sus cachorritos, acepté, había pasado mucho tiempo sin ver a nadie nuevo, y cuando abrió la puerta vi en su cara como me veía, era una cara de terror. le pedí a mi mamá que se la llevara y no volví a dejar que nadie más entrara. hoy solo quedan algunas cicatrices, más en mi corazón que en mi piel. Pues tuve que regresar a la escuela, y después vino la secundaria y yo seguían en tratamientos experimentales parra acabar con las más cicatrices posibles, fue una etapa retadora. Pero hoy nadie puede creer la magia que hizo mi héroe, no se documento su hazaña, con la que podríamos hoy ayudar a tanta gente. Así que solo me queda vivir bonito y mostrar que los héroes existen y que soy un milagro de lo que hizo en mi, El murió pocos años después, pero siempre, cada día lo tengo en mi corazón, lo abrazo tocando la cicatriz de mi pecho y le agradezco desde lo más profundo de mi su amor tan grande e infinito.
Mi hermano me dijo una vez.... A nosotros nos toca solo ser felices porque sufrimos cosas que no teníamos porque vivir.
Así que si, por eso no dejo que nada más me dañe, porque la gente que quiera estar en mi vida solo será porque cuidará de mi mente, de mi corazón, de mi espíritu y de mi cuerpo como lo hizo mi héroe por mi.
Te amo infinito Tío Richard GRACIAS! 🤍