Ayer cumplí años.
Y si pudiera elegir de nuevo, volvería a elegir esta vida.
Con caminos inesperados, casualidades perfectas, personas, viajes, risas, aprendizajes y hasta pequeños desórdenes se convirtieron en anécdotas, la volvería a elegir porque me ha regalado más de lo que alguna vez imaginé.
Me ha permitido amar, me ha dado una familia que es mi lugar favorito en el mundo, me ha regalado amigas, conversaciones, abrazos, paisajes, canciones y recuerdos que todavía me hacen sonreír cuando aparecen sin avisar, descubrí que la felicidad es estar aquí.
Un año más, un capítulo más porque todavía hay miles de lugares que quiero conocer, libros que quiero leer, risas que quiero compartir, fotografías que quiero tomar, atardeceres que me están esperando y versiones de mí que aún no conozco.
Me gusta la mujer que soy, no porque sea perfecta, sino porque estoy satisfecha y ahora solo disfruto el camino, celebro lo cotidiano, encuentro los detalles, entiendo que la vida no tiene que ser extraordinaria todos los días para ser extraordinaria.
Hoy veo abundancia de momentos, de personas, de experiencias, de amor.
Gracias por lo cumplido y por lo que viene... Mi vida que volvería a elegir exactamente igual.
